Vivir con dolor para algunos no es es considerada una buena forma de vivir, pero para algunos pacientes es lo único que conocen o lo que los hace funcionales en su día a día, muchas veces no comprendemos que significa que aun sientan ese dolor, pues algunas veces les significa acceso a oportunidades laborales valerse por si mismos, su independencia, conocer y entender todo esto nos puede ayudar como personal de enfermería a brindar confort y acompañamiento que se sepan escuchados. saludos
Vanesa, así es, por eso hemos de ser conscientes de la gran labor que podemos hacer con nuestros/as pacientes cuando están atravesando una situación tan compleja y que requiere de nuestro acompañamiento a lo largo de todo el proceso.
Gracias por tu comentario.
Que experiencia tan impactante,el cuidado de enfermería trasciende los procedimientos técnicos para convertirse en acompañamiento, escucha y apoyo emocional. La historia de Esperanza es evidencia de la importancia de la empatía, la comunicación y el trabajo interdisciplinario en la toma de decisiones difíciles.
Así es María. Realmente no somos conscientes de lo que somos capaces de transmitir a los y las pacientes sólo con una mirada reconfortante que transmita calma y apoyo. Lo llevamos en nuestro ADN. Y como sabes, a veces nos tropezamos con facultativos/as que no captan el dolor que lleva aparejada la carencia de parte de un miembro, aunque no podemos generalizar. La profesionalidad también se define por la humanidad que trasladamos hacia el paciente,
Gracias por tu reflexión.
Un saludo.
Enhorabuena por tu narrativa. Que difícil este caso, que frustración estos casos en los que los medios son los que son y no cubren todas las necesidades. Lo que dices, hay veces que nuestra labor es el acompañamiento con una mirada
Gracias Ramón por tu comentario. De hecho, esta paciente a día de hoy presenta el añadido de tener que afrontar su discapacidad sin ganas de vivir. Es lo que me refiere cuando contacto con ella para darle nuevas citas. Para colmo, ha dejado de asistir a la consulta de salud mental porque no le encuentra sentido a su vida y dice que es perder el tiempo. No obstante, intentamos como profesionales de la salud facilitarle los recursos de los que dispone la comunidad. De igual modo decirte que los enfermeros y enfermeras llevamos a cabo una labor de acompañamiento sólo con una mirada.
Un saludo.
Enhorabuena por su artículo, María Luisa. Me hizo pensar en tantísima gente que se enfrenta con entereza a los avatares de la vida; no todos tenemos la misma fortuna. Cuando un paciente debe tomar una decisión compleja, ¿cuántas veces los pacientes buscan la respuesta en la mirada de su enfermera? Éste sería un gran ejemplo de una correcta actuación.